Lo digital, nuevo pruducto de primera necesidad

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Concienciacion de digital

Le 3 marzo 2021

La crisis de Covid19 ha centrado especialmente la atención en el mundo digital y en todas sus posibilidades. Sin embargo, ante la obligación de actuar, desde las tiendas de barrio hasta las grandes industrias, los responsables han adoptado soluciones tecnológicas que desconocían o posponían. Un giro digital un poco rápido y forzado, pero donde la urgencia es más fuerte que los miedos.

En Francia, las infraestructuras digitales sólidas

En este periodo de incertidumbre para un gran número de sectores, la tecnología digital ha tomado el relevo siempre que ha sido posible. La oportunidad de demostrar su capacidad de absorción y resistencia.

Con un aumento del 74% en la tasa de uso de las aplicaciones bancarias, un incremento del 45% en los pedidos realizados en los sitios de las unidades de venta al por menor, un 25% de los 27 millones de personas que trabajan desde casa y 600.000 teleconsultas médicas sólo en marzo de 2020, el uso se ha desplazado masivamente hacia los servicios digitales.

En primer lugar, y no por ello menos importante, las principales infraestructuras, tanto de red como de pago, son resistentes y aguantan bien. Una inteligente mezcla de escalabilidad y microservicios desarrollados con una lógica de distribución en mente, son capaces de una elasticidad cuyos méritos han sido alabados durante mucho tiempo, pero que nunca hemos tenido la oportunidad de apreciar realmente hasta ahora.

La calidad de las experiencias digitales

Pero no te equivoques. Si lo digital ha mostrado su gran resistencia en un momento especialmente crítico, no es necesariamente el caso de las empresas y organizaciones. Estamos viviendo una prueba a gran escala de los éxitos, pero también de las ilusiones que han podido tener sobre su progreso tecnológico.

Enfrentados como todos a una nueva situación, la economía y el comercio se enfrentan a muchos retos, humanos, logísticos y tecnológicos. Finalmente, se ha identificado la inmensa brecha digital, y ya no es posible correr un modesto velo sobre ella.

Esta crisis es, por tanto, una revelación de la calidad de nuestras experiencias digitales, así como de nuestras carencias. Una vez que salgamos de nuestro cuarentena, es muy probable que las empresas y los comerciantes traten de reorganizar las relaciones con sus clientes y las administraciones con sus ciudadanos, de modo que no puedan revivir la forma degradada en que hemos estado operando en las últimas semanas.

Digitalizar el pago para mantener la proximidad

Si hubiera que retener algunos puntos positivos de esta crisis, sería sin duda la conciencia generalizada de que la digitalización no está reservada sólo a los más grandes. Ante la creciente escasez de sus ventas y de los puntos de venta disponibles, los comerciantes locales, los hortelanos, los artesanos, pero también gran parte del sector terciario, como las agencias inmobiliarias, los sindicatos de copropietarios, la formación o incluso el ayuntamiento, han tomado medidas urgentes que habían ignorado durante mucho tiempo.

Artículo publicado inicialmente el 13 de mayo de 2020 y que puede leerse íntegramente en docaufutur.fr.